27 agosto, 2018

Reseña: MIEDOS (Alejandro Romera Guerrero)

Título: Miedos
Autor: Alejandro Romera Guerrero
Sinopsis: ¿Aún crees en monstruos bajo la cama? ¿Te aterroriza la oscuridad? ¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para no caer en el olvido? ¿Qué harías si te hubiese tocado crecer en la Ruanda de 1994? ¿Y si la desidia se hubiese apoderado de tu vida? ¿Tienes miedo a estar solo? ¿O a sentirte solo?
Miedos no es un libro de terror. Estos veintisiete relatos no pretenden que nos escondamos asustados bajo la almohada, sino más bien que nos enfrentemos cara a cara con muchos de los miedos que tenemos a diario. Nos encontramos ante unas páginas que, además de hacernos sentir un escalofrío en cada historia, nos incitan a reflexionar de un modo original y diferente sobre nuestro comportamiento frente a los temores que nos acechan.
Miedos es una potente medicina contra la incomprensión, la intolerancia, la crueldad, el egoísmo, la enemistad, la carencia de escrúpulos, los remordimientos, la indecisión o la cobardía. En cada historia de este libro hay un mundo dentro y otro fuera, porque el escritor se interna en los espacios íntimos del cerebro humano y los proyecta sobre unos personajes que respiran cotidianidad. 



GENERALIDADES
Hay varios motivos por los que un lector compra un libro. A veces es porque lo escribió un amigo o porque alguien nos lo recomendó. Pero en la mayoría de los casos, se trata de algo un poco más general que es cuánto nos atraen sus paratextos.

Los lectores miramos la tapa antes que nada. Cada uno tiene sus gustos y preferencias personales que hacen que reaccionemos ante el diseño exterior de un libro. En mi caso, por ejemplo, intento evitar todas las tapas modernas que son muy parecidas y que lo único que me dicen es “soy llamativo y más de lo mismo porque lo único me importa es ser comercial y que la gente quiera tomarme fotos”. No me gustan y me generan desconfianza.

Luego, vemos el título. Acá también actúa la subjetividad de nuestras preferencias. Yo amo los títulos impactantes (de una sola palabra) y los que son innecesariamente extensos. 

Por último, queremos saber de qué mierda se trata el libro.  No nos sirve de nada una contratapa llena de “tal autor famoso dice que le gustó el libro” porque eso no nos dice nada. No, yo hablo de la sinopsis. El texto de contratapa no solo es un indicativo de los temas que trata la obra sino que además suele darnos una pequeña muestra de cómo escribe el autor, de su estilo. Esto es, para mí, lo más importante a la hora de decidir si quiero comprar un libro.

En casos particulares hay otros factores que nos ayudan a decidir. Por ejemplo, con los libros en Amazon y con los de Nova Casa Editorial, el lector puede leer el comienzo en internet de forma gratuita. AMO eso. Me encanta poder leer los primeros párrafos para saber si el estilo de escritura del autor me va a gustar.

Es cosa mía, lo sé. Es una preferencia personal. Pero la verdad es que yo valoro mucho más una buena narrativa que la trama en sí. Puedo disfrutar de una historia lenta y casi sin trama pero con excelente estilo de escritura mucho más que de una novela interesante que está mal escrita o que me resulta muy simple en sus recursos.

Y esta obra me cautivó. Me bastó con leer en internet el primer párrafo para apretar el botoncito de “añadir al carrito” de inmediato. Ese primer párrafo me hizo pensar en Cortázar y su realismo mágico. No pude resistirme.

¿Qué decía? Esto:

“Fabián sufría una extraña patología. Desde bien pequeño desarrolló un miedo irracional por las esquinas. Sus padres lo percibieron cuando comenzó a gatear. Si se acercaba a la mesita baja del salón con sus salientes amenazadores, se frenaba y la rodeaba manteniendo siempre una distancia prudencial. Si lo cogían en brazos y lo acercaban a algún objeto que presentara puntas, él se ponía blanco y comenzaba a llorar frenético. Su cuerpecito se retorcía angustiado entre temblores —aseguraba su madre—, y el blanco no tardaba en volverse rojo. Una fobia, dijeron los psicólogos. Cuando crezca se le pasará.”
¿Quieren que les cuente un poco más sobre el libro?

Empecemos con la reseña.

LOS CUENTOS
Miedos es un libro de poco más de 150 páginas en el que hay 27 cuentos de distintos temas. Como nos lo anuncia la sinopsis, todos hablan de los miedos de alguna u otra forma, pero no son cuentos de terror. 

Si bien hay dos o tres historias que caen en lo paranormal o en el suspenso, la gran mayoría presentan alegorías y metáforas de temores humanos (lógicos y absurdos). Algunos son exagerados, otros cotidianos. En varios cuentos vemos una clara presencia del realismo mágico mientras que en otros nos sumergimos en lo puramente cotidiano. Algunas historias son enseñanzas y críticas sociales, otras nos cuentan algo extraño que se traduce luego a un elemento de la rutina. 

Y cada historia nos hace pausar la lectura para repensar lo que acabamos de transitar. A veces incluso la interpretación de un cuento nos llega horas después, luego de que nuestra mente haya procesado los detalles de la historia.

Ha sido una experiencia fascinante.

No voy a detenerme en cada cuento en particular, pero quisiera destacar algunos de los que más me agradaron. Es posible que esto se considere spoiler, así que pueden pasar directo a la próxima sección de la reseña si quieren.

El primer cuento, Quimera, nos habla del hombre con miedo irracional por las esquinas, sobre cómo intenta huirle pero luego descubre la importancia de enfrentarlo.

En Esclavos, un preso adjudica sus crímenes a su propia sombra. Asegura que se mueve sola y que actúa por su cuenta. Si esto es real o no, no lo sabemos. Pero siembra la duda y la paranoia en quien lo interroga.

En Custodi Me A Bestiam, nos transportamos a un pueblo rural muy crédulo de sus leyendas y de los monstruos del folklore local. A través de los ojos del protagonista vemos cómo esas creencias pueden resultar en comportamiento criminal y salvaje. 

En Un plato de albóndigas, podemos apreciar el comportamiento social absurdo de quien prefiere convivir con un problema nocivo que solucionarlo porque ese problema “es bueno para su economía”. 

La maldición es mi cuento preferido. Me gusta tanto, de hecho, que no se los voy a contar. Es más, aunque me gusten muchos otros cuentos, creo que les dejaré descubrirlos por su cuenta. Créanme que valen la pena.

Ahora bien, ¿todos me han parecido geniales? No, claro que no. Diría que hay unos cinco cuentos que no me cerraron o que me pareció que no tenían nada que ver con el resto del libro. Pero quizá sea cosa mía, tal vez necesite darles una segunda lectura.

LA NARRATIVA
Cada vez que leo un libro de un autor hispano, lo primero que me preguntan es si tiene errores, si está bien escrito.

Comencemos por decir que ningún libro es perfecto. Hay pequeños dedazos incluso en los libros de grandes editoriales. Así que Miedos no es la excepción. Le he visto cuatro detalles que podrían haberse corregido, pero son tonterías que no cambian nada. Hay un “enserio” todo junto y alguna que otra cosita así. Pero son cuatro boludeces, así que no se preocupen.

En cuanto al estilo del autor, admito que me sorprendió que fuera un tanto heterogéneo. No me molestó para nada, pero me sacó de mi zona de confort.

¿A qué voy? A que los cuentos no se parecen ni un poco entre sí. Algunos están en primera persona, otros en tercera. Algunos tienen todos diálogos indirectos y otros directos. Algunos marcan los diálogos y otros los introducen como parte de la narración. Hay un par de cuentos en los que incluso se imita el estilo de cambio de narrador dentro de un mismo párrafo como hacía a veces Cortázar (y lo hace bien el autor).

No podría decir que el autor tiene un estilo particular porque hay variedad de construcciones y recursos. En los primeros cuentos puede resultar un poco chocante, pero luego uno se acostumbra y el libro se lee sin inconvenientes.

Tiene excelente calidad narrativa. 

MI OPINIÓN
Recomendadísimo. Me encantó el libro. Soy una gran amante de los cuentos y del realismo mágico. Estoy muy contenta de haber comprado Miedos.  

Sé que tardé bastante en terminarlo, pero es que, como lectora, se sintió mejor leer de a un cuento por noche.

Este es un libro que nos invita a pensar, a reflexionar sobre nuestras vidas y sobre el mundo. Sobre la sociedad. Cada una de las historias es su propio universo y ninguna resulta repetitiva.

Vemos escenas del pasado y del presente. Viajamos por el mundo y nos ponemos en los zapatos de personas muy diferentes en las que, en menor o mayor medida, podemos ver nuestra vida reflejada.

Miedos puede leerse en dos niveles: como los cuentos en sí (planos, ficticios y directos) o con la interpretación social que se esconde entre líneas. Y sin importar qué clase de lectura hagás vos como lector, te encantará el libro.

Es más, admito que hay dos o tres cuentos en los que no pude descifrar a qué querían llegar y que estoy segura de que otros lectores sí los verán a fondo. De la misma forma, quizás vos, cuando leás el libro, no veas lo mismo que yo en algunos de mis cuentos preferidos.

¿Te animás? El libro lo mega-recomiendo. En especial si sos como yo y te encantan los cuentos cortos y el realismo mágico.


EL AUTOR: Alejandro Romera Guerrero empezó a escribir cuando sus principales miedos consistían en encontrarse un monstruo en el armario o no tener con quien jugar en el patio del cole. A los nueve años escribió su primera novela, El marino patofino, que aún guarda en una caja de zapatos.
Alejandro Romera Guerrero empezó a escribir cuando sus principales miedos consistían en encontrarse un monstruo en el armario o no tener con quien jugar en el patio del cole. A los nueve años escribió su primera novela, El marino patofino, que aún guarda en una caja de zapatos.
No ha dejado de escribir desde entonces hasta hoy, aunque no fue hasta 2011 cuando publicó su primer libro: Miradas de ébano. Un año más tarde, en 2012, publicó el libro de relatos cortos Kichay. Miedos es su tercera obra publicada.
En el camino ha publicado relatos en diferentes antologías, ha representado sus cuentos sobre el escenario con el grupo Mejunge, ha sido representante editorial, jurado y organizador de varios certámenes, coordinador y presentador de eventos literarios o profesor de talleres de escritura creativa.
Después de recorrer medio mundo con la mochila, de escribir cientos de textos en servilletas de bar, y de caerse y levantarse una docena de veces, un día se dio cuenta de que sus miedos seguían siendo los mismos: encontrarse un monstruo en el armario o no tener con quien jugar en el patio del cole. Tal vez por eso se dedique a contar historias.



3 comentarios:

  1. Hola Nath, el realismo mágico no me encanta, pero tampoco me molesta, lo que sí me encantan son los cuentos cortos. Al principio, ni bien vi el libro pensé que era un libro de terror, con ese nombre y esa portada nadie me puede culpar jaja. ¿Te imaginas que haya comprado el libro pensando que era de terror? Que chasco me hubiese llevado. Sin embargo sigo interesada en el libro, con todo lo que dijiste estoy segura que me va a gustar. Y me encanta la portada :) A mí me interesa leer la sinopsis antes de comprar, hay gente que dice "no me gusta leer la sinopsis porque quiero entrar en la historia sin saber nada", que horror, yo ni loca jaja. Besos.

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  2. Hola! Que portada! Pues yo personalmente no suelo leer libros de cuentos pues los cuentos no son mi fuerte, me cuesta engancharme y muchas veces nisiquiera les encuentro la finalidad así que suelo pasar de los compilados de cuentos. Gracias por la reseña! Un beso!

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  3. Hola!
    Me gusta encontrarme con este tipo de libros en tu blog. Son historias que no suelen conocerse y me resultan muy interesantes.
    Disfruto leyendo realismo mágico. Aunque no soy mucho de los cuentos cortos. Pero es un libro para tener en cuenta.
    Gracias por la reseña!

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