30 diciembre, 2018

Reseña: Stargirl (Jerry Spinelli)

Título: La niña estrella (Stargirl)
Autor: Jerry Spinelli
Sinopsis: Ella era evasiva. Ella era hoy. Ella era mañana. Ella era el aroma más sutil de una flor de cactus, la sombra más leve de un búho duende. No sabíamos qué pensar de ella.
En nuestras mentes tratábamos de clavarla en un cartón con un alfiler, como una mariposa, pero el alfiler solo la atravesaba y ella salía volando.



GENERALIDADES
Esta es una de esas novelas a las que llegué por pura casualidad. Hace algunas semanas estaba mirando un local de libros usados y encontré esta historia. La tapa no tenía el título y sus colores brillantes me generaron mucha curiosidad. Leí de qué se trataba y sentí curiosidad, así que lo compré. No conocía ni al autor ni nada, ni siquiera sabía si el libro existía en español (por suerte sí existe).

Lo empecé a leer casi de inmediato porque ando en medio de una de esas novelas lentas y pesadas (pero muy buenas) que requieren de largos ratos de atención y de tiempo, cosa que en estas fechas no tengo. Quería algo breve y refrescante, algo que no me hiciera memorizar nombres raros, mapas, sistemas mágicos ni nada de eso.

Lo leí en una tarde y me gustó mucho.

LA TRAMA
La historia comienza el primer día de clases en una escuela de un pueblito chiquito del oeste de Estados Unidos. Allí, un nombre comienza a sonar entre murmullos en los pasillos: Stargirl.

Ella es una alumna nueva que hasta ese momento fue educada en su propia casa con clases dadas por sus padres (homeschooled le dicen en inglés, no sé si haya una traducción exacta). Quizá por ello es tan distinta al resto de sus compañeros.

Stargirl se puso el nombre a sí misma. Viste como si hubiera escapado de una película de otra década, lleva siempre un ukelele y a su mascota, una rata, en la mochila. Stargirl conoce a todos en la escuela y a muchos en el pueblo, pero nadie la conoce a ella. 

Sabe cuándo cumple años cada persona y siempre tiene listo un obsequio y una canción en la cafetería para el homenajeado. Felicita a todo el que haga algo bueno, al que logre algo. Felicita a los que aprueban exámenes, a los que anuncian un noviazgo, a los que hacen deportes y a la gente que va feliz por la calle. Se pone triste cuando alguien muere (aunque nunca lo haya conocido), cuando alguien se lastima o cuando un corazón se rompe. A veces deja tarjetas en los buzones de los habitantes del pueblo para ocasiones especiales, todas ellas anónimas. Deja un “que te mejores pronto” a los enfermos y un “¡felicidades, eres una gran madre!” cuando nace un bebé.

Es extraña, de eso no quedan dudas. El tema es cómo perciben los demás sus peculiaridades.

La primera reacción es la sorpresa. Todos buscan entenderla pero nadie logra definirla. No hay palabras para identificarla. No es una deportista, una artista, una nerd. No es nada y es todo. Es ella misma. Es Stargirl.

Quizá sin notarlo, los alumnos comienzan a contagiarse de su alegría, de su bondad. ¿A quién no le agrada que recuerden su cumpleaños? ¿A quién no le gusta recibir golosinas en Halloween o un chocolate en San Valentín?

Sin embargo, Stargirl es tan rara que nadie la comprende. Y esa incomprensión poco a poco lleva al rechazo. 

La trama plantea cuestiones de identidad, de pertenencia. ¿Es mejor ser lo que esperan de nosotros que ser nosotros mismos? ¿Es bueno intentar encajar en la multitud, en los grupos? ¿O es preferible ser sinceros, aunque eso lleve a la soledad? ¿Vale más la aprobación del resto o la propia? ¿Es recomendable tratar de ser uno más en el montón? ¿Es ser distinto algo malo? ¿Por qué la gente discrimina a los que son diferentes?

LA NARRATIVA
Esta novela está contada con un narrador entre protagonista y testigo, un chico llamado Leo que forma parte del grupo, del montón, y que es de los pocos que intentan comprender a Stargirl y ponerse en sus zapatos. 

Es interesante ver esta historia desde fuera y no desde Stargirl en realidad. Gracias al punto de vista de Leo podemos observar cómo es que los estudiantes promedio perciben a la chica, qué cosas de ella llaman la atención, por qué sienten curiosidad, qué les intriga, qué les molesta. 

El narrador es el nexo entre Stargirl y el alumnado. Se preocupa por ella; la quiere como es y, al mismo tiempo, siente que para protegerla del rechazo debe lograr que ella sea normal como el resto.

LOS PERSONAJES
Esta es una historia que pone el foco en los personajes y en lo que cada uno representa.
 
Primero y principal tenemos a Stargirl y sus locuras que, al fin y al cabo, no son tan alocadas como parecen en un primer momento. Ella es la representación de lo que significa ser uno mismo sin preocuparse por el qué dirán, por lo que puedan susurrar a nuestras espaldas. Ella sabe que no hace nada malo. Stargirl valora su identidad y sus valores. No cree que lo correcto sea intentar parecerse a los demás.

Leo, nuestro narrador, se abre a Stargirl. Nos muestra quizá el ejemplo a seguir, el intentar comprender a los que son diferentes, a aceptarlos y respetarlos. A Leo le asustan los cambios al igual que al resto de los alumnos, pero no huye de ellos. Funciona como un nexo que nos deja enseñanzas a los lectores.

Los alumnos son un personaje colectivo. Si bien hay tres o cuatro nombres que aparecen entre el montón, funcionan como una masa que no acepta nada que no se amolde a lo estándar. Pueden convivir con ciertas diferencias, pero tienen un bajo límite de tolerancia. Todo para ellos debe definirse, ajustarse a un molde en particular. Es por ello que no logran aceptar a Stargirl. Ella no cabe en ninguna de las definiciones que existen en la escuela y son incapaces de comprender eso.

OPINIÓN
Me encantan esta clase de libros en los que se presenta una historia que es realista, pero no cotidiana. Donde lo extraño, lo que escapa de lo normal, sigue siendo posible más allá de las exageraciones. Porque en el mundo hay millones de personas y siempre existen vivencias un poco raras e increíbles que son reales. 

Es como cuando yo cuento la historia del modo en el que conocí a mi marido. Si escribiera un libro sobre eso, muchos me dirían que es demasiado absurda e irreal, aunque se haya basado en mi experiencia personal. 

De la misma forma, lo que narra esta novela es realista y peculiar. Único y especial, aunque bien podría ocurrir en nuestra ciudad, en nuestro entorno. 

Seré sincera, creo que en casi todas las escuelas hay siempre alguna persona que se diferencia del resto por una u otra cosa. A veces son varias. Hay escuelas en donde a estas personas se las acepta, otras en las que se las discrimina. 

Y es por ello que una de las maravillas de esta novela es que todos podemos encontrarnos en la historia de Stargirl.

Quizá vos fuiste como ella, un bicho raro que no se ajustó nunca al montón. O tal vez hayas sido como Leo, alguien que aceptó lo extraño y no lo criticó solo por no comprenderlo. Lamentablemente, también existe la posibilidad de que hayas sido parte de la masa de alumnos que no aceptó a los que eran distintos, que criticó y humilló a quienes no se amoldaban a nuestras expectativas.

Sin importar cuál haya sido (o sea) tu posición al momento de comenzar la lectura, te llevarás una buena experiencia al analizar las distintas caras de la moneda. Porque en esta historia hay enseñanzas y mensajes para todos. 

Tengo que admitir que no esperaba encontrarme con tan linda historia cuando compré el libro. Pensé que iba a ser una comedia o un romance escolar, y al final me sorprendí por la profundidad de los mensajes que se cuelan en la trama con simpleza y naturalidad.

Siento que este es uno de esos libros que están escritos justamente para alumnos de primaria y comienzos de la secundaria como una forma de luchar contra la discriminación en las escuelas. Y eso me pareció fenomenal, ¡ojalá dieran a leer esta novela en el colegio!

Con vocabulario simple y una historia fácil de seguir, el lector se engancha rápido y, sin darse cuenta, pasa de una página a la otra hasta llegar al final. 

Recomiendo mucho esta novela a lectores de todas las edades, pero en especial a los más jóvenes que siguen en etapa escolar.

Le bajo un punto porque hay dos tonterías que no me gustaron. La primera es el repentino paso del tiempo entre un capítulo y otro. A veces están conectados (tipo un capítulo es hoy y el otro habla de mañana) y otras veces pasan semanas o meses y el lector eso no lo sabe hasta varios párrafos después de empezar. El otro tema es que el final me resultó apresurado, como si el autor hubiera tenido un límite de tiempo o de palabras. Me pareció un buen final, pero siento que llegó de la nada y que habría sido interesante que hubiera un poco más de construcción que apuntara a alcanzar el mismo cierre.

NOTA: Aparentemente hay un segundo libro de Stargirl, pero no puedo imaginarme por qué o de qué tratará.


1 comentario:

  1. Hola gracias por la reseña me alegra que te gustara. La historia no me llama la atención. Saludos.

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