27 enero, 2019

Reseña: Los años de peregrinación del chico sin color (Haruki Murakami)

Título en español: Los años de peregrinación del chico sin color (en algunas versiones "peregrinaje" en lugar de "peregrinación").
Autor: Haruki Murakami
Sinopsis: Cuando Tsukuru Tazaki era adolescente, se sentaba durante horas en las estaciones para ver pasar los trenes. Ahora, con treinta y seis años, es un ingeniero que diseña y construye estaciones de ferrocarril y que lleva una vida tranquila, tal vez demasiado solitaria. Cuando conoce a Sara, una mujer por la que se siente atraído, empieza a plantearse cuestiones que creía definitivamente zanjadas. Entre otras, un traumático episodio de su juventud: cuando iba a la universidad, el que fue su grupo de amigos desde la adolescencia cortó bruscamente, sin dar explicaciones, toda relación con él, y la experiencia fue tan dolorosa que Tsukuru incluso acarició la idea del suicidio. Ahora, dieciséis años después, quizá logre averiguar qué sucedió exactamente. Ecos del pasado y del presente, pianistas capaces de predecir la muerte y de ver el color de las personas, manos de seis dedos, sueños perturbadores, muchachas frágiles y muertes que suscitan interrogantes componen el paisaje, pautado por las notas de Los años de peregrinación de Liszt, por el que Tsukuru viajará en busca de sentimientos largo tiempo ocultos. Decididamente, le ha llegado la hora de subirse a un tren.

"No deberías temerle a los moldes, pero tampoco deberías tener miedo de destruirlos".

GENERALIDADES
Desde hace varios años que numerosos lectores me recomiendan a Murakami. Personas que suelen coincidir en gustos literarios conmigo me hablaron de varios de sus títulos, pero acá nunca los encontraba… hasta que me crucé con este. 

¡¿Por qué demonios nunca lo leí antes?! Hace muchísimo que no disfruto tanto de una lectura. Permítanme contarles un poco más al respecto.

LA HISTORIA
El libro transcurre en Japón. La trama se desarrolla entre el presente del personaje principal (Tsukuru, que tiene ahora 36 años) y su juventud. 

La historia en sí comienza con un repaso del momento más importante en la vida de Tsukuru y la subsecuente reflexión y análisis al respecto desde la perspectiva del personaje al momento de iniciar la novela en sí. 

El narrador nos cuenta en pocas palabras que el protagonista por bastante tiempo estuvo al borde del suicidio, que era un muerto en vida y que solo su cobardía lo mantuvo atado a la tierra. Nos enteramos ahí mismo del motivo: durante la escuela secundaria, Tsukuru formaba parte de un grupo de 5 amigos muy unidos. Al graduarse, él se fue a estudiar a Tokio y regresaba a su ciudad solo en vacaciones. En uno de estos regresos, sus amigos le dijeron de repente y sin explicación alguna que ya no volviera a llamarlos, que desaparezca porque lo que hizo (que él no tiene idea de qué es) es imperdonable.

Y Tuskuru nota entonces que sin ellos ya no tiene nada. Atado al cariño por sus amigos de la infancia, jamás pensó en la posibilidad de forjar nuevas relaciones en Tokio. De un momento para el otro, Tsukuru estaba completamente solo sin entender el motivo y sin el valor de seguir preguntando.

Quizás, en parte, esta sensación se intensificó porque él siempre se sintió la parte “menos valiosa” del grupo. Sus otros 4 amigos tenían kanjis de colores en sus nombres, él no (esto es lo que da el título al libro). Los otros 4 se destacaban en algo, él no. Los otros 4 se quedaron a estudiar en su propia ciudad, él no. Y como eran 2 chicas y 3 chicos, asumió que el temor que siempre estuvo latente de ser “el que sobra” se hizo realidad.

Pero los años pasaron y Tsukuru, a pesar de no superar jamás lo ocurrido, no se suicidó. Logró “renacer” (como dice él mismo) en una nueva versión de sí mismo como un cascarón vacío. Se esforzó por graduarse y por encontrar un trabajo en lo que le apasiona que es la construcción y el mantenimiento de estaciones de tren. 

Es así que más de una década más tarde, por primera vez Tsukuru deja de sentirse realmente solo cuando conoce a una mujer llamada Sara que despierta en él emociones nuevas, que llena ese vacío en el que se ha convertido. Ella también siente algo por Tsukuru, pero le dice que para que su relación funcione, él tiene que cerrar los capítulos pasados que le impiden ser feliz. 

Con esta premisa inicia una historia contada en el paralelismo del pasado de Tsukuro y su búsqueda presente por lo que en verdad ocurrió con sus amigos, para cerrar un ciclo. A esto se le suman los encuentros con Sara en donde se refleja poco a poco el cambio interno del protagonista a medida que se amiga con su propio pasado. 

La trama se lleva como un misterio. Colmada de suspenso y de enseñanzas, esta es una novela de esas que nos hacen decir: “un capítulo más” hasta que llegamos al final.

ELEMENTOS CULTURALES
Puede parecer extraño que haga un espacio de esta clase, pero algo que quiero destacar del libro es que refleja mucho de la cultura de Japón. Vemos costumbres, tradiciones y un sinfín de elementos sociales que nos hacen viajar a Tokio a través de las palabras del autor.

A mí esto me fascina, saben que soy una gran amante de las novelas que transcurren en el hogar del autor y que muestran elementos de esa sociedad. 

Una tontería a mencionar, sin embargo, es algo que conversé hace poco con otra persona que leyó esta novela y que me pareció curioso: no todas las ediciones son para el público general.

Algunas ediciones no hacen aclaraciones culturales. Obvio que no todos los lectores las necesitan, aunque yo creo que siempre vale la pena colocarlas. 

Yo estudié japonés por unos tres años en el pasado, siempre me encantó su música (en especial de rock), sus series animadas, sus libros y otros elementos culturales en general. Entonces, yo leía los nombres de los personajes o las palabras que hacen referencia a objetos y comidas de Japón y sabía enseguida qué significaban, pero esta otra lectora amiga mía, porque ella no sabe nada sobre Japón.

Por ejemplo, tenemos a los amigos del protagonista que son: Akamatsu (pino rojo), Oumi (mar azul), Shirane (raíz blanca) y Kurono (campo/prado negro). Esto para mí era obvio, para mi amiga no. Ella lo tuvo que buscar en Google porque en su edición no se aclaraba. En algunas sí está la explicación como un añadido en la traducción.

Esto lo quiero dejar zanjado acá como una advertencia amistosa nada más. Si ustedes conocen sobre Japón, es lo mismo qué versión del libro compren. Si ustedes no tienen conocimientos culturales e idiomáticos del japonés, les recomiendo buscar la edición de Tusquets que es la que me han dicho que sí tiene aclaraciones.

LOS PERSONAJES
La novela gira en torno a nuestro protagonista, Tsukuru Tazaki, un hombre que tiene baja autoestima. Él se considera a sí mismo como un libro en blanco, un cascarón vacío desde que perdió a sus amigos. 

No tiene metas, objetivos. No tiene intereses particulares más allá de las estaciones de trenes. No tiene amigos, no es bueno relacionándose con otros y asegura que no se destaca en absolutamente nada. Nunca antes se ha enamorado y pasa casi todo su tiempo en soledad. Tsukuru ha transitado gran parte de su vida como un observador del mundo, ajeno al resto. No se involucra con nadie. Tampoco es curioso, acepta las cosas y respeta a los demás sin cuestionar. Todo esto es algo que se demuestra de forma casi metafórica cuando él va a las estaciones de tren de la ciudad y las admira, se sienta en las plataformas y observa a la gente que va y que llega, pero nunca sube a ningún tren, nunca sale de su zona de confort.

Sara, en cambio, tiene una llama que la mueve, que la lleva a involucrarse en donde sea que pueda ayudar. Ella quiere mucho a Tsukuru, pero no está dispuesta a entregarle su corazón a alguien que es incapaz de ser feliz, de cerrar las puertas del pasado y mirar al futuro. Lo quiere tanto, de hecho, que lo incita a tomar la iniciativa, a dejar de aceptar que “ya no es apreciado por sus amigos” sin entender el motivo; ella supone que, al comprender por qué fue que su vida cambió de un día para el otro, Tsukuru podrá abrirse al perdón no solo de sí mismo sino de quienes los abandonaron y pasar de página por fin, llenar su vacío.

De los otros personajes no puedo contarles mucho, tienen que descubrir sus pasados y sus presentes a medida que lean la novela porque en ellos reside el misterio de lo que ocurrió.

LA NARRATIVA
A mí en general mucho no me gusta leer traducciones porque siento que se pierde el estilo del autor, la magia de las palabras originales. Pero, aunque estudié un poco de japonés en el pasado, mi nivel no hubiese sido nunca el necesario como para sumergirme en esta historia; la traducción fue mi única alternativa (lo leí en inglés). Y, a pesar de no estar en su lengua original, esta novela me fascinó desde sus estructuras narrativas hasta sus recursos y figuras literarias.

El narrador en sí es externo a la historia, pero no distante. Nos habla como si conociera a Tsukuru en persona y quisiera contarnos su vida para que podamos aprender de ella. Sin intervenir en la aventura, su presencia intangible es siempre amena e imparcial. No juzga los errores de los personajes, solo los explica con un leve dejo de melancolía.

Lo que destaco quizá de la narrativa es la cantidad de emociones que se transmiten a través de las palabras del autor. Sin descripciones tediosas e innecesarias, logra hacer algo que pocos escritores alcanzan: transmitir. Muchos libros se focalizan en decir y en mostrar, en listar adjetivos y colocar objetos y acciones frente a nosotros. Pero Murakami va mucho más allá y consigue algo que a mí me encanta en la literatura: él nos hace sentir. No sabemos quizá de qué color son los ojos de un personaje, pero podemos percibir la tristeza en su mirada. No conocemos el interior de una casa, pero notamos la desolación y el abandono que su interior denota. 

Tal vez esto que voy a decir suene estúpido, es posible que para muchos de ustedes lo sea, pero yo, como lectora, suelo disfrutar más de una novela por su narrativa que por su trama. Y este libro en ese aspecto se destaca. Bah, se destaca en ambos.

LOS MENSAJES
Sin hacer spoilers sobre la trama, quisiera mencionar en pocas palabras cuáles son los temas centrales que se tocan en cuanto a lo que se reflexiona en el libro.

Esta historia habla sobre amistades perdidas, sobre confusión, sobre aprender a querernos a nosotros mismos. Nos habla sobre la diferencia entre estar solos y en soledad, sobre perdonar errores de otros y errores propios. Nos habla sobre no darnos por vencidos, sobre perseguir sueños.  

Y también sobre varias otras cosas más.

A mí en lo personal me recordó que las personas se cruzan en nuestra vida para entregarnos algo (una enseñanza, cariño, apoyo o lo que sea) y que, cuando se van, es porque deben hacerlo, porque ya han cumplido con su misión en nuestra vida. Que tenemos que aprender a soltar cuando es necesario. 

MI OPINIÓN 
Como ya habrán notado, me ha fascinado este libro. Pero no he dicho todo lo que quisiera todavía, ahora me toca adentrarme un poco más en la subjetividad y explicar los motivos por los que creo que esta novela va a formar parte de mis mejores lecturas del 2019.

Lo primero es admitir que creo que estoy en un período de redescubrimiento literario, de cambios propios en mi percepción narrativa. Si este libro lo hubiese leído cuando estaba en el secundario, habría sido una de las cosas más aburridas que pudieran cruzarse por mi camino. Y ahora, sin embargo, se ha convertido en una historia que me envolvió por completo. 

Si hace diez años alguien me hubiera dicho: “Nathalia, en el futuro te gustará la ficción general”, no le hubiera creído. Pero acá estoy. Vengo notando desde el año pasado que la fantasía y lo paranormal (que siempre han sido mis géneros preferidos) ya no me llenan, no me atrapan; me resultan todas muy parecidas y pocas son las excepciones que logran cautivarme (Laini Taylor, Brandon Sanderson, etc.).

Es por ello que no estoy segura de poder explicar con exactitud por qué me gustó tanto la novela. Tengan paciencia.

Más allá de las obviedades técnicas que ya mencioné más arriba, creo que este libro me afecto de forma personal más de lo que podría haber sospechado. Por primera vez en mucho tiempo, empaticé con un personaje y eso me ha llevado a sentirme cercana a lo que ocurre en el libro.

El sentimiento de “irse lejos por algún motivo y que eso lleve al distanciamiento (o a la desaparición completa) de algunas amistades que antes habría considerado eternas” es algo que me llega como puñal directo al corazón. Aunque mi vida no tiene comparación alguna con la de Tsukuru, muchas de las emociones y de las reflexiones que él hace son cosas que yo misma me he cuestionado en el pasado. La soledad, la incapacidad de relacionarse con nuevas personas, la carencia de interés y otras varias emociones me han llevado a sentir al protagonista muy cercano y tangible, real.  El concepto de “seguir viviendo en forma de cascarón vacío sin que nadie lo note” me ha dejado pensando bastante.

De todas formas, aunque a mí el libro me haya fascinado en todos sus aspectos, sé que no es la clase de novela que puedo recomendarle a todo mundo. Creo que esta es la clase de texto que está pensado para el público adulto. Y por “adulto” no hablo de una edad particular, sino de personas que hayan entrado en la adultez en sus propias vidas, con obligaciones, empleos, independencia y demás (cosa que ocurre a distinta edad para cada uno). Algo me dice que los lectores que no hayan vivido todavía aunque sea los comienzos de esta etapa no podrán disfrutar de la trama y que la podrían considerar aburrida. ¡Obvio que hay excepciones! Todos somos distintos, yo hablo de una generalidad.

Otro elemento más que quiero nombrar es el final. No se los contaré porque eso sería hacer spoiler. Pero tengan en cuenta que Murakami es famoso por tener finales… ¿cómo decirlo? Finales “muy light” (iba a poner “abiertos”, pero siento que esa no es la palabra indicada) en donde no todas las puertas se cierran y la reflexión del mensaje de la obra es algo que está en la experiencia de vida de cada lector; si ya leyeron al autor en el pasado, saben de lo que hablo. En lo personal, este tipo de finales me encantan, aunque sé que soy rara y que esa no es la opinión mayoritaria.

Yo misma tuve emociones encontradas con el final. Me gustó en su concepto y en lo que nos quiere transmitir sobre la vida como una continuidad, pero me quedaron dos preguntas muy puntuales por responder que, aunque desde la técnica me parezca ideal, como lectora me decepcionó un poco.

Sin más, estoy segura de que este libro va a formar parte de mis mejores lecturas del año 2019. No lo recomiendo a todos, pero sí a algunos adultos, en especial a los que han recibido algún golpe inesperado en su vida.

CITAS VARIAS
Lo admito, marqué casi 50 citas a lo largo de la lectura, en serio me encantó. Acá les dejo algunas de mis preferidas. Las pongo en inglés como salen en mi ejemplar y añado una traducción meramente aproximada para que se entienda lo que significan:

“You can hide memories, but you can't erase the history that produced them.” 
Puedes esconder los recuerdos, pero no puedes borrar la historia que los produjo.


“One heart is not connected to another through harmony alone. They are, instead, linked deeply through their wounds. Pain linked to pain, fragility to fragility. There is no silence without a cry of grief, no forgiveness without bloodshed, no acceptance without a passage through acute loss. That is what lies at the root of true harmony.” 
Un corazón no está conectado a otro solo a través de armonía. Están, en cambio, conectados profundamente a través de sus heridas. El dolor enlazado al dolor, la fragilidad a la fragilidad. No hay silencio sin un grito de pena, no hay perdón sin una matanza, no hay aceptación sin una pérdida. Eso es lo que se haya en la raíz de la armonía.


“As we go through life we gradually discover who we are, but the more we discover, the more we lose ourselves.” 
Mientras atravesamos la vida descubrimos gradualmente quiénes somos, pero entre más descubrimos, más nos perdemos a nosotros mismos.


“Some things in life are too complicated to explain in any language.” 
Algunas cosas en la vida son demasiado complicadas para explicarlas en ningún idioma.


“Still, being able to feel pain was good, he thought. It's when you can't even feel pain anymore that you're in real trouble.” 
Aun así, ser capaz de sentir dolor era bueno, pensó. Es cuando ya no puedes sentir siquiera el dolor que estás en verdaderos problemas.


“People do change. And no matter how close we once were, and how much we opened up to each other, maybe neither if us know anything substantial about the other.” 
La gente cambia. Y no importa qué tan cercanos hayamos sido alguna vez ni qué tanto nos hayamos abierto el uno al otro, quizá ninguno de los dos sabe nada substancial sobre el otro.



“He had no place he had to go to, no place to come back to. He never did, and he didn’t now. The only place for him was where he was now.” 
Él no tenía un lugar al que ir ni un lugar al que regresar. Nunca lo tuvo, y no lo tenía ahora. El único lugar para él era donde estaba en ese momento.



“Jealousy was the most hopeless prison in the world. Jealousy was not a place he was forced into by someone else, but a jail in which the inmate entered voluntarily, locked the door, and threw away the key. And not another soul in the world knew he was locked inside. Of course if he wanted to escape he could do so. The prison, was after all, his own heart. But he couldn't make that decision. His heart was as hard as a stone wall. This was the very essence of jealousy.” 
Los celos eran la prisión más desesperanzadora del mundo. Los celos no eran un lugar en el que otras personas lo metían a la fuerza, pero sí una cárcel donde el reo mismo ingresaba de forma voluntaria, cerraba la puerta y arrojaba la llave. Y ninguna otra alma en el mundo sabía que él estaba encerrado allí adentro. Claro que si él quisiera escapar podría hacerlo. La prisión era, después de todo, su propio corazón. Pero no podía tomar esa decisión de salir. Su corazón era tan duro como las paredes de piedra. Esa era la verdadera esencia de los celos.


“The human heart is like a night bird. Silently waiting for something, and when the time comes, it flies straight toward it.” 
El corazón humano es como un ave nocturna. Espera silencioso por algo y, cuando el tiempo llega, vuela directo hacia ello.


 “Cell phones are so convenient that they're an inconvenience.” 
Los celulares son tan convenientes que son una inconveniencia.


“We live in a pretty apathetic age, yet we’re surrounded by an enormous amount of information about other people. If you feel like it, you can easily gather that information about them. Having said that, we still hardly know anything about people.” 
Vivimos en una época bastante apática, y al mismo tiempo estamos rodeados de enormes cantidades de información sobre otras personas. Si lo deseas, puedes recolectar toda esa información sobre ellos. Pero habiendo dicho eso, la verdad es que todavía no sabemos nada sobre las personas.



“I have no sense of self. I have no personality, no brilliant color. I have nothing to offer. That’s always been my problem. I feel like an empty vessel. I have a shape, I guess, as a container, but there’s nothing inside”.
No tengo sentido de mí mismo. No tengo una personalidad ni un color brillante. No tengo nada que ofrecer. Ese ha sido siempre mi problema. Me siento como un contenedor vacío. Tengo una forma, supongo, como contenedor, pero no hay nada dentro.



“You shouldn’t fear boundaries, but you also should not be afraid of destroying them.”
No deberías temerle a los moldes, pero tampoco deberías tener miedo de destruirlos.



“If there had been a door within reach that led straight to death, he wouldn't have hesitated to push it open, without a second thought, as if it were just part of ordinary life. For better or for worse, though, there was no such door nearby.”
Si hubiera existido una puerta que pudiese alcanzar y que llevara directo a la muerte, no habría dudado en abrirla, lo habría hecho sin pensarlo dos veces como si fuese parte ordinaria de la vida. Para mejor para peor, sin embargo, esa puerta no existía en las proximidades.



“Before him lay a huge, dark abyss that ran straight through to the earth’s core. All he could see was a thick cloud of nothingness swirling around him; all he could hear was a profound silence squeezing his eardrums.”
Frente a él había un gran y oscuro abismo que iba directo al corazón de la tierra. Todo lo que él podía ver era una gruesa nube de nada que flotaba a su alrededor; lo único que podía escuchar era el profundo silencio que presionaba sobre sus oídos.


“The door was slammed in my face, and they wouldn’t let me back inside. And they wouldn’t tell me why. But if that’s what all of them wanted, I figured there was nothing I could do about it”.
La puerta fue cerrada con furia en mi rostro, y no me permitieron volver a entrar. Y tampoco me dijeron por qué. Pero si eso era lo que todos ellos querían, supuse que no había nada que yo pudiera hacer.


“One other thing I learned from working in a company was that the majority of people in the world have no problem following orders. They are actually happy to be told what to do. They might complain, but that’s not how they really feel. They just grumble out of habit. If you told them to think for themselves and make their own decisions and take responsibility for them, they’d be clueless.”
Otra cosa que aprendí al trabajar para una empresa fue que la mayoría de las personas en el mundo no tienen problemas con seguir órdenes. Están, de hecho, felices de que les digan qué hacer. Quizá se quejen, pero no es porque lo sientan realmente, solo lo hacen por hábito. Si les dijeras que piensen por sí mismos, que tomen sus propias decisiones y que tomen responsabilidad por ellas, estarían perdidos.


“One day I just stopped and asked myself: What in the world are you doing with your life? I had no goals anymore and I was just spinning my wheels, watching my self-confidence disappear.”
Un día simplemente me detuve y me pregunté a mí mismo: ¿Qué demonios estás haciendo con tu vida? Ya no tenía metas, solo giraba sobre mis propias ruedas mientras veía cómo mi autoconfianza desaparecía.




3 comentarios:

  1. Hola me ha encantado la reseña y el analisis que haces la historia suena bien desde hace tiempo he querido leer al autor asi que me llevo apuntado este libro. Saludos.

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  2. ¡Hola!
    Este año quiero leer a Murakami... pero hay tanto para elegir que tengo miedo de elegir mal; será que "hay tantos convenientes que son una inconveniencia" ;)
    Pongo este en particular encima de la lista.
    Me encantó tu reseña!

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  3. Hola!! acabo de encontrarme con esta increible iniciativa de seamos seguidores, asi que ya te estoy siguiendo y que espero que tambien puedas hacerlo aqui te dejo el enlace a mi blog https://haru-notes.blogspot.com/

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