09 abril, 2019

Reseña: El Ángel en la Casa (Beca Aberdeen)

Título: El ángel en la Casa
Autora: Beca Aberdeen
Sinopsis: En una Inglaterra victoriana alternativa, los hombres han perdido el poder. Infectados con una bacteria que les deja dóciles y sin voluntad, son repartidos como siervos personales. En la ceremonia anual, Amanda Fairfax se decide por Callum, pues sus ojos la atrapan como los de ningún otro. Pronto se da cuenta de que, en efecto, él no es como los demás. Callum es el primer hombre normal en décadas. Un peligro para la sociedad dominada por las mujeres. Un peligro para ella. Amanda tiene poco tiempo para satisfacer su curiosidad antes de denunciarlo, pero este breve lapso junto a él es suficiente para que ponga en duda todas las enseñanzas que ha recibido durante su vida. ¿Se habrá infectado Amanda?


“Temo a la ignorancia y a la falta de educación, y eso siempre puede ser curado. La educación es la cura de todo verdadero monstruo de la sociedad”.


GENERALIDADES
 Hello! ¿Cómo andan? Yo estoy leyendo poquito en estas últimas semanas porque ando con asuntos que me hacen dormir poco y tengo trabajo acumulado, pero acá estoy. Esta es una de las dos reseñas que debo y me gustaría traérselas mientras la lectura sigue fresca en mi mente.

A ver, empecemos por mi llegada a la novela y demás.

Yo hablo con la autora desde hace más o menos un año. Nos cruzamos dentro de la editorial y desde un inicio me pareció una persona muy copada. Hace tiempo que tenía ganas de leerla, pero sus otras novelas son de ciencia ficción (género que mucho no leo) y la primera edición de este mismo libro tenía, según palabras de ella misma, demasiados errores.

Como sé que soy quisquillosa, esperé a que la nueva versión de la novela saliera a la venta. Se le cambió la tapa (van a decir que estoy loca, pero siento que la anterior representaba mucho mejor la novela) y se corrigieron casi todos los pequeños errores que habían quedado del manuscrito original. Y ahí sí, me animé a comprarla.

No me arrepiento de nada. La espera valió la pena.

LA HISTORIA
Esta es una novela ucrónica en la que se toma un elemento/momento del pasado y se imagina otra versión temporal alternativa. Se busca responder a la pregunta de: “¿Qué hubiera ocurrido si…?”. Es un género muy poco visto que permite mezclar los conocimientos históricos del autor con su imaginación para presentarnos sociedades “posibles” que no ocurrieron.

En el caso de esta novela, nos encontramos en Inglaterra de 1892. Varias décadas antes del inicio del libro, una extraña bacteria afectó a la población masculina de España y se expandió hasta convertirse en una pandemia. Esta bacteria anula la capacidad de razonamiento en los hombres, les quita toda motivación y opinión propia hasta dejarlos como autómatas capaces de absorber conocimientos pero que solo actúan bajo comandos.

El mundo como era conocido se desestabilizó porque los hombres eran los únicos con acceso a la educación, a la política, a cargos en la iglesia e incluso a trabajar. Es un mundo completamente machista y patriarcal, la pérdida del género masculino representó una sacudida que dejó a las mujeres a la deriva por algún tiempo mientras que poco a poco tomaban los roles que antes se les prohibían.

Y cuando entendieron que ellas son capaces de hacer lo mismo que los hombres que antes las habían dominado, esclavizado y humillado, les gustó. Aprendieron a no depender de otros, entendieron lo que es la libertad. Dejaron de ser objetos para “tener hijos y criarlos”. Las mujeres se volvieron todo. Se convirtieron en los pilares de la humanidad.

Así, pasaron algunas generaciones mientras que la sociedad se reorganizaba según el nuevo sistema matriarcal. Los hombres, todavía capaces de seguir órdenes, se convirtieron en los siervos de las damas. Cada una de ellas recibe al suyo en una ceremonia anual y es este hombre (elegido por ellas) quien las acompaña hasta la muerte. Saben leer y cantar, tocar instrumentos musicales y realizar labores manuales que requieren de su fortaleza física. Son obedientes, dóciles.

Es así que la novela comienza cuando Amanda Fairfax, nuestra protagonista, escoge a su siervo en su propia ceremonia anual. Luego de ver a todos los hombres disponibles —y de que el tiempo de selección se acabe—, ella opta por un joven llamado Callum. Hay algo en su mirada que le ha llamado la atención.

De camino a su casa comprende por qué es que él resaltaba entre el montón: Callum no está infectado por la bacteria. 

Al parecer, él despertó de su letargo poco tiempo antes de la ceremonia y todavía no comprende muy bien el mundo. Tiene los conocimientos adquiridos durante su trance por la infección (conoce el idioma, sabe leer y demás) pero no es capaz de entender cómo funciona la sociedad, por qué los hombres no son libres, por qué las mujeres le temen a la idea de que un día ellos despierten; no sabe tampoco sobre el amor, sobre las emociones o sobre lo físico. ¿Qué es un beso? ¿Qué es el aprecio? ¿Qué son los celos? ¿Qué es la poesía? ¿Qué es el miedo? ¿Qué han hecho los hombres del pasado para que las mujeres no quieran que se recuperen de la bacteria?

Callum es un joven con la mente de un pequeño curioso. Y aprende rápido.

Amanda tiene la obligación de denunciarlo porque un hombre consiente es un peligro. Y al inicio considera cumplir con su deber, pero luego decide esperar un poco para hacerlo. Quizá, demasiado.

PERSONAJES
Si bien en la novela hay numerosos personajes secundarios y grupos con visiones muy particulares, por una cuestión de que no quiero hacer una reseña de veinte páginas, me limitaré a hablar de nuestros dos protagonistas.

Amanda nació en un mundo que ya se ha acomodado al nuevo sistema donde las mujeres se encargan de prácticamente todo mientras que los hombres son solo siervos vacíos que ayudan en las labores. Como no ha conocido otra sociedad, ella se crío con lo que le han contado, con lo que ha visto representado en ficción y en libros de historia. Y aunque las generalizaciones no son 100% exactas jamás, es imposible negar que el mundo antes de la bacteria era una mierda para las mujeres. Para Amanda, un hombre despierto es un peligro. Los hombres son violentos. Los hombres son impulsivos. Los hombres lastiman a las mujeres, se creen superiores. Los hombres son presumidos, competitivos, poco cooperativos. Por ello es que ella le tiene miedo a su siervo cuando nota que él no está infectado. Ella está invadida por el miedo creado gracias a las generalizaciones sobre el pasado y poco a poco tiene que aprender que no todos los hombres son monstruos. 

Callum es el único hombre “despierto” del que tenemos conocimiento como lectores (quizá haya más en el mundo, ni idea). Bañado en inocencia, no comprende por qué los otros hombres son esclavizados. No le agrada. Él no hizo nada malo, los otros siervos tampoco. Él intenta poco a poco a aprender qué ocurrió en el pasado. En Callum hayamos la búsqueda de equilibrio y de paz. Sus reflexiones y preguntas son el motor de la novela. Junto a él, el lector es invitado a pensar en un montón de asuntos.

¿El hecho de que hombres del pasado hayan esclavizado a las mujeres hace que sea justo que ellas hagan lo mismo ahora? ¿El odio y el miedo se solucionan con más odio y con más miedo? ¿Es imposible cambiar para mejor? ¿Puede alcanzarse la igualdad? ¿Hay un género más poderoso que el otro? ¿Son la venganza y el rencor las soluciones?

La interacción entre ambos nos invita a repensar los conceptos que tenemos al respecto de la desigualdad entre sexos, a ver puntos de vista que quizá nos cuesta comprender, a ponernos en los zapatos de los demás y a empatizar con el sueño de un mundo dominado por el respeto mutuo. 

Entre Amanda y Callum se derriban barrera y prejuicios. Con ellos aprendemos que ningún extremo es bueno y que la bondad y el amor existen y son posibles, que en medio de la oscuridad siempre hay un rayito de esperanza y que cerrarnos en nuestros odios puede lastimar a inocentes.

El desarrollo de ambos personajes —tanto de forma individual como a través de su interacción mutua y con terceros— es excelente. Su evolución resulta coherente y gradual.

LA NARRATIVA
Esta es la parte a la que todos (autores y lectores) temen. ¿No? Sé que soy quisquillosa en este aspecto, no puedo evitarlo. Cuando uno se dedica a algo, tiene la los sentidos entrenados para ello. El que sabe de música puede percibir una nota desafinada entre el montón, y los que corregimos libros podemos notar errores aunque no los busquemos.

A ver, los datos básicos: la novela está narrada en tercera persona del pasado y sigue casi todo el tiempo a Amanda, aunque por momentos podemos colocarnos detrás de Callum. 

Tengo entendido que en la primera edición del libro (la que sale con otra tapa) había varios problemas graves de corrección, algo que se ha solucionado con mucho cuidado en esta nueva versión de la novela.

Desde lo técnico, encontré pocas tonterías en las que no voy a detenerme de forma puntual (alguna que otra coma fuera de sitio y demás). Detalles chiquitos que no interfieren con la lectura y que muchos no notarán. Desde lo estilístico hay dos o tres boludeces también, pero son cosas que solo un corrector notaría así que ni se preocupen.

El libro tiene mi sello de aprobación de calidad (¿?) jajaja.

El estilo de Beca es bastante sencillo de seguir. Se presentan recursos y figuras narrativas ocasionales, pero no resultan abrumadoras para el lector de obras ligeras; tiene ese equilibrio que satisface tanto al lector amante de lo complejo como al amante de lo simple. Es fácil engancharse y perderse en la historia.

Los datos sobre esta Inglaterra ucrónica se presentan de forma paulatina, así que el lector en ningún momento se ve abrumado por la información que recibe, sino que aprende al mismo tiempo que Callum lo hace; este elemento hace que el descubrimiento sea llevadero y cómodo.

OPINIÓN
Como se imaginarán, me ha parecido una novela maravillosa. No sé muy bien por dónde empezar a hablar sobre ella desde mi punto de vista subjetivo. 

A ver, a ver…

Yo siempre he sido de las personas que dicen que los extremos no son buenos. He conocido a gente con ideas/opiniones bastante extremas en distintos aspectos (religión, política, etc.) y jamás me ha gustado eso, así como tampoco me agrada generalizar.

Y siento que sobre eso mismo habla la novela: sobre buscar el equilibrio y la igualdad. 

No sé si esta haya sido o no la intención de la autora, pero yo la novela la percibí de la siguiente forma: 

Se reconoce un claro machismo social desde lo histórico. Se habla sobre mujeres prácticamente esclavizadas, humilladas y denigradas; sobre prohibiciones (no pueden votar, no pueden estudiar, no pueden hacer nada), sobre desigualdad y sobre violencia de género. Se reconoce la existencia de un gran problema social del que todos somos conscientes, que es innegable. 

Y luego, se nos arroja la posibilidad de imaginar qué habría ocurrido si de repente se da vuelta la moneda y la mujer le hace lo mismo al hombre. Ojo por ojo y diente por diente. Venganza. Rencor. 
Se nos muestran las mismas excusas que ha puesto el machismo pero desde un feminismo que por momentos roza lo extremo. La sociedad inglesa creada por Beca supone que Dios ha querido castigar al hombre, que es justicia divina que ahora sean unos inútiles vacíos. Se nos muestran los abusos de algunos personajes que ven a sus siervos solo como a objetos, como esclavos, que se les ríen en la cara, que los humillan, que los usan.

Y luego nos plantea la pregunta, ¿acaso eso está bien? ¿Es la venganza el camino correcto? 

A medida que la historia avanza, el lector tiene la oportunidad de escuchar el punto de vista de cada personaje, de sus experiencias y de sus temores, de lo que se les ha inculcado. La novela nos invita a escuchar, a intentar comprender por qué cada persona (según su background) tiene una forma de ver el mundo que es diferente a la de los demás. 

Así, una mujer anciana que vivió en carne propia la desigualdad del machismo y la violencia de género en su familia puede hablar con alivio de que jamás fue más libre que el día en el que Dios decidió castigar a los hombres. Así, una niña puede crecer con temor al escuchar historias sobre “los monstruos y sus atrocidades”. Así también, una adolescente puede disfrutar de las posibilidades, de la falta de resistencia, del “escojo al chico más lindo y hago lo que quiero con él porque me pertenece”.
Y así, Amanda (nuestra protagonista) puede relacionarse con el único hombre despierto y descubrir que no es un monstruo, que no lo domina la maldad y que sufre por el maltrato que las damas tienen con él y con los otros. 

Los mensajes que me deja este libro a mí son hermosos: generalizar está mal. Convertirnos en aquello que odiamos no nos hace mejores, sino iguales o peores que ellos.

Me gusta que se busque transmitir que los extremos nunca son buenos, que la igualdad es posible (aunque el camino para encontrarla sea largo). El trabajo necesario para que los crímenes sean sancionados de forma justa podría parecer interminable, pero la venganza no es nunca la solución.

De todas las cosas que dice Callum en la novela, mi preferida es una reflexión en la que habla justamente sobre el cambiar una injusticia por otra, sobre qué tan bonito sería el mundo si todos fuéramos libres e iguales. Quizá su pensamiento es idílico e inalcanzable, pero es hermoso.

“Si a todas las personas se les permitiera formarse y trabajar en lo que aman, sin restricciones de género, clase o dinero; el mundo avanzaría mucho más deprisa. Piensa en todos los inventos que se han perdido para siempre porque su creador está infectado por una bacteria que lo hace irracional, o porque a su inventora no se le permitía estudiar por ser mujer, o porque la mente que podía crear ese invento, esa novela o esa cura para una enfermedad, está enfrascada en otra actividad como labrar un campo o coser túnicas. ¿Dónde podríamos estar ahora mismo si hubiera libertad de vocación desde el princpio de la humanidad?”

Esta es una novela que, más allá de la trama, se destaca por su mensaje, por la imparcialidad con la que la autora nos invita a ver cada perspectiva sin juzgarla por sí misma, sino más bien dejando la puerta para que cada lector saque sus conclusiones. Estoy segura de que ella empatiza con alguna postura en particular, claro, pero no la impone sobre el lector de forma brusca. Ella nos presenta posibilidades, historias de vida y experiencias con las que nosotros podemos identificarnos en mayor o menor medida. Y es a través de esto que podemos analizarnos a nosotros mismos.

¿Y la trama? La trama es atrapante. No les voy a mentir, la sucesión de hechos en sí me mantuvo enganchada de principio a fin pero no fue lo que se destacó en mi experiencia lectora. El mensaje fue más fuerte que otra cosa.

La novela nos va mostrando poco a poco la evolución en la relación de Amanda y Callum mientras que ellos aprenden a ver el mundo como lo hace el otro y a caminar lado a lado en busca de un futuro sin desigualdad.

¿Hay romance? Emm… es complicado hablar de ello. Diría que sí, pero es de esos romances que están y no están, que oscilan entre lo tácito y lo explícito. A mí me gustó porque todo estaba en su justa medida y la autora jamás perdió de vista el foco principal de la historia. Es decir, el romance es un elemento más de la construcción de la historia y no una excusa.

LO QUE MÁS ME GUSTÓ fue leer las reflexiones de Callum sobre el mundo, sobre la realidad de su presente a medida que aprende sobre los motivos que llevaron a que las mujeres actuaran como lo hacen. Sus sueños, sus anhelos de igualdad. Los dos puntos más fuertes de la novela fueron el desarrollo de los protagonistas y la presentación del mundo.

LO QUE MENOS ME GUSTÓ fue que algunas escenas me dejaron con sabor a poco. Me habría gustado saber más sobre ciertos grupos y movimientos, personajes que aparecen solo una vez para el avance de la trama y que quedan en el olvido.

A ver, ¿qué más les puedo decir?

Ah, sí…

¡EL FINAL! La autora debería estar presa por haber escrito el final que escribió. No les daré spoilers, pero quiero que sepan que el libro los va a dejar con esa contradicción entre querer abrazarlo y querer tirarlo por la ventana al mismo tiempo. ¿Lo bueno? Habrá una continuación. ¿Lo malo? No sé cuándo saldrá, ojalá que para fin de año.

Hace muchos años que un libro no me dejaba con semejante hangover literario con su final. Creo que mi última experiencia similar fue con la trilogía de Las crónicas del mago negro —jamás superaré ese final—.

Tonterías varias: 

-AMO las ucronías bien logradas o con un buen objetivo. Hay muy pocas historias buenas de esta clase. Si alguien tiene recomendaciones de otras novelas del estilo, que me avise.

-No me gusta el título del libro. Siento que no representa para nada a la novela. Entiendo (por lo que dice en la solapa) que la idea de la novela nació de un poema muy machista del pasado que tiene el mismo título, quizá como una sátira o como una forma de oponerse a lo que dice el texto. Sin embargo, el título por sí solo y sin la explicación que les acabo de dar no remite en lo más mínimo a la historia. Quizá me habría gustado como título de la saga, pero no como título de la novela. No sé, pensé que le iba a encontrar lógica al terminar de leer, pero no fue así. Además, siempre lo tengo que ir a leer porque lo pongo mal. Es EL ÁNGEL EN LA CASA, pero yo lo vivo leyendo como “Un ángel en la casa” o “El ángel de la casa”. Nunca lo pienso bien xD.

-Si vamos al caso, la tapa tampoco me parece que represente a la historia. Es mucho más linda que la de la edición previa, pero esa se me hacía más acorde al libro que esta. 

No sé, quizás sea la combinación de ambas cosas lo que no termina de cerrarme, ni idea. Estas boberías no afectan al puntaje ni a mi percepción de la novela, solo las menciono porque me pareció interesante. Son solo una opinión subjetiva y basada en mis preferencias personales.

EN FIN, les recomiendo muchísimo el libro. Pero si creen que no tienen paciencia para esperar al segundo (que será el último), mejor aguarden un poquito más para leerlo. 

Y perdón si fui un poco desordenada.



ALGUNAS CITAS MÁS
“La rutina es poderosa. Adormece los sentidos, incluso ante la mayor de las bellezas”.

“La educación es el arma más poderosa que existe”.

“El miedo no es una excusa para privarlos de su libertad y no somos quién para decidir que merecen vivir una vida de esclavitud”.

“Todos se empeñan en que cuando algo se te da mal debes dejar de intentarlo, pero en realidad debes practicar aun más. Hasta que logres hacerlo como los demás”.

“Una vez más, vuelves a abrirme los ojos ante un mundo que creía entender mejor que tú. Puede que al fin y al cabo no sea yo la que tiene que enseñarte a ti cómo funcionan las cosas, sino tú enseñarme a mí que no tienen por qué ser así”.

“Por alguna razón, las críticas le perforaban el pecho como cuchillos, pero las adulaciones apenas rozaban su superficie como plumas. Debía de ser un rasgo de la falta de confianza en sí misma”.

“He descubierto que se puede admirar en lugar de idolatrar, que se puede reír con una mujer en lugar de implorar por su merced, que se puede conversar en lugar de discutir. He descubierto que su herida puede ser curada”.

1 comentario:

  1. Creo que es de las mejores reseñas que me han hecho. Tan profunda y completa, y veo que has entendido todos los mensajes que quería lanzar con esta historia. ¡Gracias por emocionarme!

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