08 junio, 2019

Reseña: Existence #1 - Proyecto Midgar (Leen Candy)


Título: Proyecto Midgar

Saga: Existence #1
Autora: Leen Candy
Editorial: Nova Casa Editorial
Sinopsis: La metrópolis de HybernalCity es el núcleo humano más seguro y poderoso construido en los últimos tiempos, pero también el que más tentativas de ataque posee.

Lynn, una joven que se rige por sus convicciones, lleva trabajando desde los dieciséis años en la Brigada; su principal objetivo es exterminar a la repugnante especie que atemoriza a la ciudad con su presencia y que no duda en asesinar a sangre fría a los suyos. Sin embargo, un encuentro para nada agradable con un híbrido de lo más peculiar hará que se replantee todas y cada una de las creencias que ha mantenido desde que nació.
Aiden es un híbrido y, como tal, ha subsistido ocultándose de los humanos, quienes dedican sus días a la aniquilación de su raza. Su condición lo ha atormentado desde que tiene memoria y, con el paso de los años, ha creado un rencor imperioso contra la humanidad. No obstante, el enfrentamiento con una humana durante una de sus incursiones en HybernalCity hará que sobrepase cualquier límite que le hayan impuesto y que rompa los esquemas que tanto le costó forjar. 
Un híbrido en busca de la verdad.
Una humana sobreviviendo entre mentiras.
No creas todo lo que dicen.
Desconfía de lo que aseguran los altos cargos.
Las grandes mentiras esconden la peor de las verdades.


“La soledad le había enseñado más que cualquier compañía, pues la había obligado a mirarse al espejo y enfrentarse a la realidad.”


GENERALIDADES
¡Buenas tardes! Les traigo la reseña de una novela que superó todas mis expectativas y que quisiera recomendarles. Pero antes de empezar a desglosar cada aspecto, permítanme contarles un poco sobre cómo fue que llegué al libro.

Conocí a la autora cuando ella se sumó a la familia de Nova Casa (editorial que también publicó mi novela). En poco tiempo notamos que teníamos varias cosas en común y empezamos a conversar. Una cosa llevó a la otra, y para cuando su libro salió a la venta, no pude resistirme a comprarlo. En nuestras pequeñas conversaciones ella había logrado generarme suficiente curiosidad.

Eso sí, yo tenía miedo de que no me gustara. Pánico. Si siguen mis reseñas desde hace bastante ya deben saber que no me gustan las distopías adolescentes. Se me hacen todas iguales (Los juegos del hambre, Divergente, Shatter Me, etc.) y hasta se me mezclan las tramas y los personajes. Pareciera como que todos los autores del género utilizaran la misma receta y que nunca se les ocurre añadir un giro original o algún elemento que sobresalga. Pero eso es un tema para otra entrada. 

Volviendo a Existence, la contratapa me hacía pensar que esta iba a ser otra novela más de ese montón. Estaba preparada para lo peor. Confiaba en la calidad narrativa de la autora, pero no así en la trama de su novela. Supuse que me ba a costar engancharme, que tardaría meses en leer el libro entero, que se me iba a hacer igual a todos los demás y esas cosas.

Pero no fue nada de eso. Lo leí en una sola tarde (con sus más de 500 páginas) y lo disfruté un montón. Este libro es todo lo que el género de distopía futurista juvenil debería ser. 

“Sé que mirar hacia otro lado es más fácil que actuar, sé que la cobardía radica en que ‘mientras le ocurra a otro, yo no intervengo’, pero eso no es válido para mí. No podemos permitirnos pensar que, como el dolor no se contagia, no va con nosotros. ¡Porque si fuera contagioso, todos correríamos a buscar la solución!”

¿Están listos para que les cuente un poco más?

LA HISTORIA

Antes de adentrarnos en la trama en sí, hablemos del contexto.

La humanidad estaba al borde de la extinción en nuestro planeta. Luego de varias décadas de esclavitud bajo el dominio de los seres denominados “ancestros” (una raza humanoide muy avanzada), los sobrevivientes lograron obtener su libertad al huir del deteriorado planeta en busca de un nuevo sitio en el que establecerse. 

Se decidieron por Caelum, un planeta en otro sistema solar que tenía características muy similares a la Tierra. Y allí construyeron HybernalCity, el nuevo refugio de la humanidad. Se crearon nuevas instituciones para lograr el orden, establecidas en cinco grandes pilares esenciales. Cada organismo independiente del otro, pero como engranajes de una misma maquinaria social.

Allí, los humanos retomaron su independencia y su fortaleza, no estaban dispuestos a volver a caer bajo el dominio de los ancestros ni de ninguna otra clase de amenaza. Por eso mismo, se estableció que todo híbrido (hijo de un ancestro y un humano) que hubiera llegado a este nuevo planeta —sin importar si era un niño, un adulto o si todavía no había nacido— debería ser aniquilado. Los híbridos eran, después de todo, un riesgo para el equilibro social; representaban a quienes aniquilaron a los humanos, tenían cuerpos más resistentes y habilidades que iban más allá de la comprensión humana.

La única posibilidad que los híbridos tuvieron para sobrevivir en este nuevo sitio que los condenaba solo por “existir”, fue escondiéndose entre las sombras.

Y es en este ambiente hostil que inicia la novela, cuando el camino de una humana que trabaja para la brigada que se encarga de la seguridad se cruza con el de un chico híbrido que tiene una habilidad especial que le permite entrar en la mente de quienes toca.

“Al final, cuando uno jugaba y lo apostaba todo, siempre ganaba independientemente del resultado; el único perdedor era quien nunca llegaba a intentarlo”.

El roce es momentáneo, pero a él le alcanza para notar que esta chica es diferente, que en su mente hay un “algo” escondido que incluso ella desconoce, pero que podría ser la clave para entender varios de los oscuros secretos que guarda el nuevo gobierno de la humanidad.


LOS PERSONAJES

La palabra clave para hablar sobre personajes es contraste. 

Esta novela se narra a través del contraste entre la vida de los híbridos y de los humanos, de los que pueden ir más allá de las generalizaciones y de los que no.

No me detendré a hablar de cada uno de ellos porque son demasiados y porque, además, no quisiera hacerles ningún spoiler. De todos modos, me gustaría poder explicar un poco el tema de los contrastes.

Partamos de la base de que ningún personajes se parece a otro. Incluso aquellos que han atravesado pasados similares lograron madurar de formas diferentes según sus propias maneras de ver el mundo. Vemos así contraposiciones muy interesantes y que permiten el choque constante entre personalidades e ideales.

Es así que, por ejemplo, entre los híbridos tenemos a aquellos de mente más abierta y también a los más extremistas, a los que entienden que no todos los humanos son sus enemigos y a los que matarían a un humano solo por existir. Están quienes buscan el progreso en paralelo a la sociedad de HybernalCity y quienes están dispuestos a sacrificar incluso a todos los híbridos con tal de destruir el orden social. Como grandes representantes de estas ideas tenemos a nuestro protagonista, Aiden, quien está dispuesto a darle una oportunidad a la humanidad; y está, en opuesto, el líder de los híbridos, Mael, que está dispuesto a aniquilar a cada persona de HybernalCity sin siquiera parpadear. En el medio de ambas posturas, se genera un abanico muy amplio en el que se acomodan el resto de los híbridos, con mayor tendencia a uno y otro extremo.

“Las ansias de grandeza no te hacen más alto, te nublan la vista.”

  
Entre los humanos ocurre igual. La mayor parte de los habitantes de HybernalCity tiene un preconcepto de los híbridos que se corresponde con una idea social que les ha sido impuesta; ya saben cómo son las masas: si la mayoría lo cree, debe ser verdad —inserten aquí un emoji que rueda los ojos y otro que hace un facepalm—. Si ven un híbrido, lo denuncian sin pensar. Si pueden matarlo, lo matan sin dudarlo. Les han inculcado que son enemigos y que son peligrosos, ni se molestan en cuestionarlo. Están cegados por este concepto que les brinda seguridad. Siento yo que el gobierno ha buscado la unificación con la vieja estrategia de “unir al pueblo en contra de un enemigo externo”. 

El abanico de personalidades entre los personajes humanos es un poco más limitado que entre los híbridos. Los humanos tienen menos información sobre “el enemigo”, menor entendimiento. Pero para mantener el formato explicativo previo, digamos que el abanico va desde personas con un gran corazón que son capaces de no odiar a alguien solo por haber nacido híbrido (como Nayra) hasta personas que tienen el odio por los híbridos arraigado en sus corazones porque vivieron el infierno que fue la Tierra en manos de los ancestros. Y nuestra protagonista, Lynn, comienza la historia en un punto medio que se aproxima más al odio que a otra cosa, pero es en ella que vemos también mayor evolución hacia el extremo opuesto del abanico.

Porque ese es otro tema, la evolución de los personajes. En un ambiente hostil y agresivo, pocos son los que están dispuestos a no generalizar, a intentar comprender al otro, a desligarse de los preconceptos y a pensar que, tal vez, no todos los “otros” son enemigos monstruosos. Pero hay personajes así. Y son ellos los que tienen mayor crecimiento a lo largo de la historia.

Destaco el realismo en estos cambios. Nadie se levanta y, de un día para el otro, cambia su forma de ver el mundo. Hay desconfianza, hay temores. La relación entre personajes híbridos y humanos se forja con cuidado y con un ritmo lento que refleja a la perfección la situación social general. 

Y menciono, porque quiero resaltarlo, que el personaje de Mael me fascinó. No porque me caiga bien o mal, sino por la calidad en su creación, en cómo se muestran sus facetas. Es increíble. Uno de los mejores personajes que he leído en mucho tiempo.

“Era un demonio en apariencia y en esencia, y no iba a justificarse por ello. No existía un qué, un cómo o un quién; solo era así, sin filtros ni términos ambiguos. La escala de grises no estaba hecha para alguien como él, que solo veía en tonos monocromáticos. No creía en términos medios; para él era todo o nada.”

LA NARRATIVA
Este es, posiblemente, el aspecto que más me ha agradado del libro: está muy bien escrito. La autora sabe jugar con descripciones que apelan a los sentidos, con recursos que nos llevan a comparar este nuevo mundo con nuestra actualidad y con la discriminación que caracteriza a la sociedad. A través de los híbridos y de los humanos de HybernalCity, la autora nos recuerda que muchas veces odiamos a otros sin conocerlos, que generalizamos porque es más fácil, más cómodo. Y sabe cómo transmitirlo en palabras.

La narración en sí no es complicada, pero tampoco es tan simple como en otros libros de este género. Mantiene un nivel que apela, creo yo, al lector de alrededor de 25 años y no al adolescente.

Sin descripciones tediosas, la novela logra dibujar en nuestras mentes cada uno de los escenarios. Se nos brindan pinceladas sueltas y simples que permiten que nosotros completemos el resto del cuadro, que llenemos los espacios en blanco. Leen Candy nos dice lo escencial, lo demás depende de nosotros. Y eso es genial. No tiene que darnos cada minúsculo detalle con un adjetivo para que podamos verlo todo al cerrar los ojos.

Hay más narrativa que diálogos, para mí eso es un punto a favor. Sé que hay lectores que prefieren los libros donde casi todo es una conversación, pero a mí me encanta leer párrafos extensos sobre la trama.

Como un bonus, la corrección del libro es fantástica. Yo sé que ninguna publicación es jamás perfecta y que, de hecho, muchas veces salen a la venta títulos llenos de errores. Por eso quiero destacar que en Existence no he visto más que dos o tres tonterías que solo alguien tan quisquilloso como yo notaría. Y un único asunto que voy a mencionar y es que, por algún motivo, se han colocado las “verdades universales” en pasado en lugar de en presente (algo que notarán en las citas que acompañan a la reseña). Pero eso es todo. El libro es toda una joya en cuanto a calidad.

MI OPINIÓN
“Puede que ese fuera el problema de la humanidad; les hablaban del amor, pero los educaban para odiar. Les enseñaron a temer a la oscuridad, porque albergaba monstruos, pero olvidaron mencionar que lo más aterrador siempre se encontraba a plena luz del día. Les mencionaron lo que ocultaban las sombras sin explicarles que estas no existirían sin luz.”

Como ya les he dicho antes, me encantó la novela. Superó todas mis expectativas. 

Cuando lo compré y vi que tenía más de 500 páginas, lo primero que pensé fue: “Uy, esto me tomará como un mes de lectura”. Y, al final, lo leí entero en una sola tarde porque no lo podía soltar ni para ir a buscar un vaso de agua.

Además, tiendo a preferir los libros breves y autoconclusivos, así que lo empecé a leer un domingo con la idea de que iba a sentirse como una obligación, como algo que TENÍA que hacer y que no iba a disfrutar.

Pensé también que iba a aburrirme, que Existence iba a ser otra distopía juvenil más del montón: monótona y repetitiva, aburrida y poco original. ¡Y fue todo lo contrario! Creo que esta es la primera vez en casi diez años que disfruto mucho de un libro de este estilo.

Me da un poco de pena decir que abrí la primera página con pésima predisposición. Lo único que tenía a favor la novela era que la autora me caía bien y que confiaba en su calidad de escritura.

Y no saben cuánto me alegra que el libro arrasara con todos mis prejuicios y que me dejara con ganas de más. 

Como dije al comienzo de la reseña, este libro es exactamente lo que el género en sí debería ser. Sobresale por encima del montón porque hace las cosas bien. Nos brinda un poco “más de lo mismo” en el sentido de que no ignora los elementos fundamentales  que le dan identidad a las distopías juveniles. Y, al mismo tiempo, es diferente porque se aleja de la fórmula que vemos siempre, porque tiene otra clase de personajes, otro tipo de secretos, distintas maneras de resolver los problemas y varias sorpresas que no les adelantaré.

En otra nota, me encantó el ritmo que tiene la historia, sin prisas pero sin relleno ni momentos aburridos. Avanza de forma constante, con sus pequeños picos de tensión y giros. Nunca parece que algo sobra o que algo falta. Logra sorprendernos constantemente y no deja fuera ningún aspecto importante. 

“Morir era la única condición irrevocable que tenía vivir. La muerte era el único concepto universal que se mantenía intacto desde el principio de los tiempos y que permanercería de igual forma incluso después de que se extinguieran. No obstante, creía que morir como lo estaban haciendo, en guerra, era lo más absurdo que podían hacer. La vida era valiosa e irrecuperable, y ellos la desperdiciaban por quitársela al prójimo. Irracional. E inhumano, como tan solo la propia humanidad podía ser.”


Ahora bien, con todo lo positivo ya planteado, vayamos a los siguientes asuntos.

El libro tiene mucha realidad desde lo científico, pero eso es algo que descubrí cuando conversaba con la autora y que creo que habría sido interesante tener como parte anexa al libro. Cuando terminé de leer, me quedé con un MONTÓN de preguntas sobre Caelum y su funcionamiento (su calendario, su clima, su flora, su fauna y demás). Y decidí consultar con Leen Candy al respecto; en la conversación, ella me habló de la existencia de este planeta y de sus características, de las licencias que se tomó para adaptarlo a la historia. Y creo que todo eso que me mencionó podría haber quedado genial como un apartado al final del libro para los lectores curiosos (tal vez en otra edición se podrá poner). 

Porque, aunque este sea el primer libro de la saga, me ha dejado con un montón de preguntas sobre el mundo en sí y sobre sus reglas. No puedo bajar puntos y decir: “aquí hay un hueco en el worldbuilding” ya que es posible que esto se explique en las secuelas. Pero admito que me quedó sabor a poco en lo que respecta a mi curiosidad por la construcción del ambiente y de las reglas sociales.

Si tuviera que hacer una única queja, diría que hay una o dos escenas en las que no me convenció la reacción de Aiden, el protagonista masculino. Y no lo digo porque esté mal ni porque a mí me disgustara su forma de pensar desde lo subjetivo, sino porque yo sentí que no se ajustaban a su personalidad (o a lo que ha demostrado de sí mismo hasta ahora). 

¡La reseña tiene ya como seis páginas! Lo mejor será que vaya cerrando esto así no se me aburren.


“Se había dado cuenta de que la neutralidad frente a una injusticia solo era hogar de amilanados e ignorantes, y ella no era ninguna de las dos cosas.”

Lo que más me gustó fue que, a través de una sociedad completamente distinta a la nuestra, la autora pudo contraponer y resaltar muchos de los mayores problemas de nuestro mundo, de nuestra forma de actuar y de pensar. Se hizo, entre líneas, muchísima crítica social al presente. Y con ello se intentó dejar mensajes al lector sobre no prejuzgar ni generalizar, sobre no repetir lo que nos dicen, sobre cuestionar todo lo que sabemos. Existence es una novela que no solo habla sobre el mundo en general, sino que nos pide que hagamos el ejercicio de reflexionar sobre nosotros mismos, sobre cómo vemos el mundo. Invita a la curiosidad, a satisfacer dudas, a no creer ciegamente. 

Mi personaje preferido fue Norton, espero verlo en los siguientes libros de la trilogía. Y no, no les diré quién es o cuál es su rol. 

Lo que menos me gustó fue… no sé, pocas cosas no me gustaron la verdad. Supongo que tendría que decir que no me agradó quedarme con tantas preguntas al terminar de leer. En especial porque todavía no hay fecha de publicación del próximo libro. 



1 comentario:

  1. Hola no conocía el libro, pero me has dejado con la curiosidad me parece que cuenta una historia bastante interesante, espero poder leerlo pronto, muy buena reseña, saludos desde kiwybooks!

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