10 diciembre, 2018

Reseña: Stealing Snow (Danielle Paige)

Título: Stealing Snow
Autora: Danielle Paige
Sinopsis: Snow, una chica de 17 años, ha pasado la mayor parte de su vida encerrada entre los muros del Instituto Whittaker, un hospital para enfermos mentales de alta seguridad en la parte alta de Nueva York. Sumida en una depresión, ella sabe que no está loca y que no debería estar interna en dicho hospital.
Cuando su exnovio, Bale, desaparece, Snow escapa y se adentra en un bosque cercano. De pronto, nada es lo que parece, la línea que separa la realidad de la fantasía comienza a diluirse, y se descubre a sí misma en la helada Algid, su verdadero hogar, un hogar repleto de magia, de brujas y de ladrones.
Los secretos se van revelando uno detrás de otro, Snow descubre que forma parte de un linaje real al que está destinada a heredar de un padre poderoso y cruel como nunca pudo imaginar; ella tendrá que tomar decisiones que podrán cambiar el destino para siempre.

“It is possible with enough time and imagination to break your own heart.” -  Es posible, con suficiente tiempo e imaginación, romper tu propio corazón.


GENERALIDADES
Este es un libro que compré por BookOutlet hace un tiempo, una vuelta que hice un pedido enorme; creo que fue a comienzos de este año. Lo escogí porque ya había leído otra novela de la autora que, dentro de todo, me había gustado bastante. Como mi experiencia previa fue buena, supuse que esta también lo sería. 

No podría haber estado más equivocada. Esta novela tiene muchos elementos que podrían haberla hecho genial, pero también tiene demasiados otros que la hacen muy mala (para mi gusto, al menos).
Hablaré de lo que ocurre en los primeros capítulos, para mí eso no es un spoiler porque es lo mismo que dice la sinopsis, pero por las dudas se los advierto. Si quieren aventurarse a la novela sin saber NADA sobre la trama, no lean la parte sobre la historia.

Empecemos.

LA HISTORIA
La novela comienza con Snow, una chica joven que está encerrada en una especie de manicomio. Por momentos se dice que es porque cuando era chica intentó atravesar un espejo como Alice in Wonderland y casi se mató; otras veces nos dicen que su problema es que es incapaz de manejar la ira. Quizá sea una combinación de ambas, nunca queda claro.

En este sitio ella tiene una especie de “novio”, y lo pongo así porque hace casi un año que no se hablan. Él parece haber empeorado mucho luego de que ambos se besaran. El chico es piromaníaco y en el pasado incendió su casa completa, pero no recuerda casi nada de ese evento o de su infancia en general.

Con  eso explicado, volvamos a Snow. 

La protagonista dibuja siempre que necesita calmarse, pero últimamente sus ilustraciones son de un árbol extraño que ve en sus sueños. Ella no comprende qué ocurre o porqué siempre ve las mismas escenas cuando duerme, pero le incomoda.

Una noche, Snow escapa de su cuarto para ir a ver cómo está su chico. Se escabulle en la habitación de él y algo extraño sucede: es succionado por el espejo.

Desesperada, ella grita y llama a los médicos y guardias que, cuando llegan, solo asumen que el chico se ha escapado y que deben buscarlo por los alrededores. Después de todo, ¿quién le creería a una chica loca cuando dice que el espejo se tragó a su novio?

Snow tiene otro sueño… ¿o no? Abre los ojos esa misma noche (o la siguiente, no recuerdo) y se encuentra con otro chico de su edad que le dice que ha ido para rescatarla. La llama “princesa” y le dice que él puede ayudarle a encontrar a su novio. Le promete que la esperará en el árbol de sus sueños. 

Una cosa lleva a la otra (no me detendré en detalles) y Snow alcanza el árbol. Allí se transporta a Algid, un sitio congelado con un monarca tirano y miles de peligros. Un mundo que ella, quizá, pueda salvar.

OPINIÓN
Les iré hablando de cada tema en particular mientras les explico por qué me gusta o me desagrada.

Si una cosa puedo rescatar de esta historia es que el mundo que Danielle Paige ha creado es fantástico. Se siente vivo, respira. En este primer libro de la saga todavía no vemos todos los rincones ni aprendemos sus secretos, pero lo que llegamos a descubrir nos enamora. Es un sitio mágico en el que todo es posible. 

Las reglas que aprendemos a lo largo de la novela son interesantes y, muchas veces, nos hacen pensar sobre asuntos morales, sobre nuestra propia sociedad. Se habla sobre cosas permitidas y prohibidas, sobre la cosificación de algunos seres y sobre el régimen y sus castigos. El paisaje es alucinante y el lector siente ganas de ir y explorarlo.

Este es un sitio donde la magia puede venderse en botellas y en el que la ropa puede tener alas; donde la comida sabe a arcoíris y a cielo, a viento y  a mar. Disfruté mucho de la presentación de Algid.

Hay un par de preguntas que me hubiese gustado que se respondieran. Por ejemplo, en algún momento se muestra un mapa, y el mapa no es muy grande: ¿Es Algid un mundo en sí mismo o solo un reino dentro de un territorio mayor?

No creo leer los próximos libros de la saga, así que me quedaré con la duda para siempre.

La narración no es mala, pero tampoco se destaca. La historia se cuenta desde el punto de vista de la protagonista en primera persona del pasado. En algunos momentos sentí que se hablaba de verdades presentes en tiempo pretérito (algo que está mal) pero como ya es la segunda vez que me topo con algo así en un libro en inglés de una gran editorial comienzo a sospechar que no es un error. No estoy segura. Hay cosas como cuando la protagonista dice: “en realidad, creo que ninguno de ellos estaba loco porque la locura no era lo mismo que la imaginación”. ¿Era? ¿Acaso ya no es? Pero bueno, hagamos de cuenta que eso en inglés se permite y que no es un error, porque no puedo confirmarlo.

El libro se lee rápido porque la narración es sencilla y siempre ocurre algo, no hay momentos densos o que parezcan relleno innecesario.

Es en la trama en sí donde están casi todos mis inconvenientes y los motivos por los que he decidido darle un puntaje bajo a la novela.

Primero que nada, y esto es muy personal, es que ya leí demasiados libros que empiezan con la protagonista adolescente en un manicomio. No tengo nada en contra de ideas que se usan a menudo, pero me sorprende qué tan seguido encontré este elemento en mis últimas lecturas. Mi primera impresión al notarlo fue: “Ufff…, ¿otra vez con esto?”. Y eso no es bueno; asumo igual que es mala suerte mía nada más, que lo leí en el momento incorrecto tal vez.

Luego, también estoy un poco cansada de esto de: “La protagonista está destinada a salvar el mundo” porque hay una profecía, porque es la heredera al trono, porque tiene poderes o por todas las anteriores juntas. ¿No se les ocurre algo mejor? Esto sí ya es una queja un poco mayor porque detesto a los protagonistas que tienen todo servido, que son los héroes porque el destino lo quiere así, porque nacieron para ello. 

Sé que sigue siendo un aspecto personal y que a otros lectores quizá les encanta, pero a mí me tiene harta. Me hace pensar que en realidad el personaje no tiene motivos personales, no ha decidido actuar para alcanzar un objetivo, que el escritor en lugar de tomarse el tiempo de crear un background para el protagonista optó por explicarlo todo con: “es que nació para ello”; es una salida fácil. Así como algunos cierran sus historias con un deux ex machina, el concepto del protagonista que no tiene opciones porque nació para ser protagonista me resulta un tanto mediocre (salvo en contadas excepciones).

Siguiendo con la trama, me pareció muy tonto el tema de que toda la historia se mueva por “rescatar al exnovio” y que, mientras tanto, la protagonista se “enamora de” o “enamora a” cada personaje masculino que se le cruza por el camino que, ¡OH, CASUALIDAD! Son todos de su misma edad. 

Pongámoslo así. La historia es: Voy a rescatar a mi novio porque lo amo. Pero, en la novela, conozco a otros dos chicos y con los dos tengo una “historia” ya sea más obvia o más tácita porque me gustan y yo les gusto a ellos. 

No me jode que un personaje de enamore de varios otros porque cada quien siente lo que quiere sentir, no hablo de eso, pero cuando TODA la novela de aventura fantástica gira en torno a lo que la narradora en primera persona siente o deja de sentir por tres chicos se vuelve un poco molesto.

La idea de salvar un mundo me parece interesante. La idea de luchar contra un gobernante tirano (aunque sea muy vista) puede llegar a disfrutarse. El tener que elegir entre rescatar solo al amor o a toda la población puede dar pie a una trama atrapante. ¿Pero una historia que solo nos habla sobre una chica y cómo se relaciona con cada chico sexy al que conoce mientras apenas vemos pequeños elementos de lo que es salvar al mundo en sí? No. Gracias, pero no gracias.

Además, y ya en el tema de los personajes, pareciera que en esta novela no hay adultos salvo cuando es necesario (un médico, un rey, un hechicero antiguo). Todos los personajes que aparecen son adolescentes en ambos mundos. La protagonista SOLO se relaciona con gente de su edad, y no porque quiera, sino porque es lo único que encuentra. Esto me resultó absurdo desde el diseño de la historia. En el manicomio son todos adolescentes, en el pueblo son adolescentes, el que se le aparece en sueños es adolescente, el primer personaje que conoce en el otro mundo es adolescente, los ladrones son adolescentes, los personajes de la nobleza que salen son adolescentes, etc. Nula credibilidad. Si la autora me dijera que en este mundo la gente no crece o muere siempre joven, lo aceptaría. Pero no hay motivo lógico para que 19 de cada 20 personajes tengan entre 15 y 18 años.

No digo que no haya personajes interesantes, porque los hay, pero su construcción suele quedar en segundo plano porque lo que la protagonista siente por cada chico que se le cruza por enfrente es más importante. Rescato de entre todos los personajes a Margot, reina de los ladrones, porque es el único personaje que tiene desarrollo y que se destaca por su complejidad y motivaciones.

El final fue lo que me hizo decidir no seguir leyendo la saga, ¡es casi idéntico al final de la otra novela de la misma autora que leí! No se los voy a contar, pero empieza igual, ocurre de la misma forma y tiene giros similares en el sentido de que, de repente, nadie ni nada es lo que creímos que era y hay un mega twist que nos deja como: “me siento engañado”. Que es algo bueno, porque las pistas estaban ahí aunque no las viéramos, pero que, al mismo tiempo, debería haberse presentado de forma diferente. Sentí que la autora hizo copypaste de Dorothy debe morir y cambió detalles nada más.

Bah, no fue solo el final. La novela entera se me hizo casi igual a la de Dorothy. Sé que es la misma autora, ¿pero no podría haber intentado no copiarse a sí misma? La trama es similar, el mundo es similar, los personajes son similares y el final es casi igual.

Otro asunto para mencionar es que yo tengo entendido que este es un retelling de la historia de The Snow Queen y, aunque se parece bastante en ciertos aspectos, si no me lo decían no me enteraba. No digo que esto sea bueno o malo, solo lo menciono como dato curioso. Algunos elementos incluso me hicieron pensar en otras historias clásicas que nada tienen que ver. 

All in all, la novela fue una gran decepción. Tenía mucho potencial. Me encantan los retellings, el mundo creado fue excelente y, si el twist final se hubiese presentado de otra forma, podría haberme dejado con ganas de leer el resto de la saga. 

Sin embargo, la trama quedó escondida debajo de una protagonista que solo piensa en los tres chicos de su edad que, por casualidad, son los únicos relevantes en la historia además de ella misma y por los que siente algo. 

Cuando digo que no me gusta mucho el romance, hablo de estos casos, de historias que no se supone que giren en torno al romance porque sus tramas nos aseguran que son de otro género.

Stealing Snow se presenta como una aventura fantástica en la que podría llegar a hablarse del amor bajo ciertas circunstancias, y eso estaría bien. Pero el hecho de que 80% de la novela hable sobre los tres adolescentes lindos en lugar de sobre el mundo, sus problemas y el tirano, me parece absurdo. 

No lo recomiendo.

ALGUNAS CITAS

“You are not crazy, Snow. You were just lied to. You are not evil. You have magic. It's not a curse. It's a gift. I may be a liar, but I this much is true.” 
No estás loca, Snow. Solo te han mentido. No eres malvada. Tienes magia. No es una maldición. Es un regalo. Puedo ser un mentiroso, pero esto es verdad.
“The more you see of evil, the more evil seems limitless. I guess the same goes for good, but I haven't seen as much of that.” 
Entre más maldad ves, más ilimitada parece la maldad. Supongo que lo mismo ocurre con la bondad, pero no he visto mucho de eso.
“Sometimes saying something is harder than not saying it. You wouldn’t know because you have no filter, but out there in the world people spend most of their lives afraid to say what’s really on their minds.”
A veces, decir algo es más duro que no decirlo. Tú no lo comprenderías porque no tienes filtro, pero allá afuera en el mundo la gente pasa la mayor parte de sus vidas con miedo a decir lo que realmente piensan.
“What was I thinking? Maybe I really was crazy. I’d followed the word of a boy I didn’t know to look for a Tree in the woods to save the life of my boyfriend who had disappeared trough a mirror. And, oh yeah, supposedly I was a princess. When I thought about it, it sounded totally insane”.
¿En qué estaba pensando? Tal vez, de verdad estaba loca. Seguí las palabras de un chico desconocido para buscar un árbol en el bosque para salvar la vida de mi novio que había desaparecido a través de un espejo. Y, oh sí, supuestamente soy una princesa. Cuando pensaba en ello, realmente sonaba como un delirio.



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